Keir Starmer
Keir Starmer. Es de justicia reconocérselo hoy, cuando es ya un árbol caído, pero Keir Starmer fue un inteligente jefe de la oposición. Cuando accedió al liderazgo de los laboristas su partido era una jaula de disidencias y disonancias. A consolidarse le ayudó su escasez de carisma. Lejos de los po…

El País