Colombia
Colombia. Los márgenes son mínimos en el fútbol. Y más en una tanda de penaltis. Si la muñeca de Camilo Vargas hubiese resistido mejor el disparo de Granit Xhaka, o si el tiro de Davinson Sánchez hubiese ido unos centímetros más abajo, la historia sería diferente y la ilusión mundialista colombiana…

El País