Philips
Philips. No hay nada más desesperante que limpiar una tostadora. O, al menos, esos son los pensamientos que recorren mi mente cada vez que intento dejar la mía como nueva. Vacío la bandeja recogemigas, le doy unos golpecitos para que caigan los restos, paso un paño por fuera… Y, aun así, siempre qu…















El País