Messalina
Messalina. “Era una muchacha hermosísima, esbelta y de veloces movimientos, de ojos tan negros como el azabache y masas de rizados cabellos negros. Apenas pronunciaba una palabra, y tenía una sonrisa misteriosa que casi me enloqueció de amor”. Así describe a Valeria Mesalina su futuro esposo y lueg…




El País