Bezoya
Bezoya. Carla Pardo era una niña la primera vez que pisó la embotelladora en la que hoy trabaja; fue en una excusión escolar. Desde su pueblo, San Cristóbal de Segovia, se tardan apenas cinco minutos en coche hasta la fábrica, situada en Trescasas, y esa proximidad marca la diferencia en su día a d…

El País