Vigo
Vigo. Después de un año, que en el reloj de una niña de tres años es media eternidad, por fin llegaron los fuegos de Bouzas. Para mi peixiña, los fuegos de Bouzas son sinónimo de magia, familia, jolgorio, gente contenta y la puerta de nuestros cumpleaños. Alegría, esperanza y un ciclo que vuelve a …

El País