Summer
Summer. El verano solía apetecer. Si el cielo estaba raro, es que venía una tormenta. Si olía a quemado, era algún primerizo con la paella. Y si caía ceniza, era por los petardos en honor a San Onofre. Aunque no entendíamos lo del “40 de mayo” sabíamos que ahí empezaba el festival de cloro, gaseosa…

El País