Abidjan
Abidjan. Cientos de coches rugen en la rotonda del barrio de Adjamé. En los márgenes del caos, decenas de vendedores intentan colocar una funda de móvil o un paraguas a transeúntes y conductores. En su deambular, pisan sobre los restos de casas demolidas: aquí las baldosas cerámicas de un suelo de …



El País