Granada
Granada. Varias sillas de playa, una carpa de acampada, telas en el suelo, bolsas de Mercadona y botellas de agua. Sobre una mesa improvisada, un puñado de churros para desayunar. “Hemos dormido fatal”, decía con cara de cansancio Encarna Narváez, que junto a su familia ha pasado la noche en el par…

El País