Pause
Pause. En la penumbra nadie es nadie, y la música lo es todo. En un sótano del centro de Madrid, las luces bajas presagian el inicio de una interrupción entre lo que ocurre en las calles, en las pantallas e incluso en los pensamientos de los “40 locos” en la sala. Así les llama Leandro Sabino, una …




El País